La leyenda de los “Siete durmientes de Éfeso” es una de las más antiguas del Cristianismo y de las otras religiones “abrahámicas”

El Emperador Decio ordena el tapiado de los "Siete Durmientes" reproducido en este manuscrito del Siglo XIV.

En las tradiciones islámicas y cristianas, e incluso judía, las tres consideradas “abrahámicas; la leyenda de los “Siete durmientes”, también conocidos como “Durmientes de Éfeso” o “Compañeros de la Cueva” (en este artículo nos vamos a referir a ella usando todos sus nombres). Es una leyenda sobre un grupo de creyentes que se ocultó dentro de una cueva en las afueras de la ciudad de Éfeso (Turquía), alrededor del año 240 d. C. Huyendo de una de las persecuciones romanas contra los cristianos más feroces.

Para salir todos ellos unos trescientos años después, ¡todo un misterio!

En el Corán, la versión es un poco diferente.


Conociendo la “fuente” de esta leyenda

“Simeón Metaphrastes”

De todas las múltiples versiones y re-ediciones de esta leyenda a lo largo de los años, parece que la versión Griega del relato es la fuente más antigua. Y escrita por “Simeón Metaphrastes”, principal recopilador de las leyendas de los santos en el “Menologio” de la Iglesia Bizantina (Nos referimos a una colección de detalladas vidas de santos, dispuestas en una secuencia de meses según las fechas de las respectivas fiestas y conmemoraciones en las Iglesias orientales ortodoxas y católicas).

Se sabe poco sobre su vida, vivió en la última mitad del siglo X. En una de sus leyendas (la Vida de San Sansón), él dice que los milagros de los santos continuaron hasta su propio tiempo; ese tiempo es el reinado de Romano II (959-63) y de Juan I Tzimiskes (969-76).

Los personajes históricos que se mencionan en ella son:

Buesto del Emperador Romano DECIO.

DECIO, de nombre completo Cayo o Gayo Mesio Quinto Trajano Decio [Nacido en Budalia, un pueblo de la actual Serbia, en el 201, y fallecido en Abrito, antigua ciudad romana cerca de Razgrad (Bulgaria), en julio del año 251]. Fue un emperador romano que gobernó entre el 249 y el 251.

Distinguido político durante el reinado de “Filipo el Árabe”. Decio fue proclamado emperador por sus tropas después de sofocar una rebelión en Moesia, provincia romana situada en los Balcanes al sur del río Danubio.

En el año 249, derrotó y mató a “Filipo” cerca de Verona, ciudad italiana ubicada en la región de Véneto y cerca de Venecia. Siendo luego reconocido como emperador por el Senado.

Durante su reinado, intentó fortalecer el estado romano y su religión estatal, lo que le condujo a la persecución de los practicantes de la fe cristiana, siendo víctimas de ella varios cristianos prominentes, incluido el Papa Fabián, que fueron ejecutados.

En el último año de su reinado, Decio fue cogobernante con su hijo Herenio Etrusco, hasta que ambos murieron en la batalla de Abrito, convirtiéndose en el primer emperador romano en morir en combate frente a los bárbaros.

Pintura del Emperador Romano TEODOSIO II.

TEODOSIO II [Nacido en Constantinopla (Estambul) en el 401 y fallecido en el año 450]; llamado el Calígrafo, fue Emperador del Imperio romano de Oriente desde el 1 de mayo de 408 hasta su muerte. Hijo y sucesor de Arcadio, fue dominado sucesivamente por el prefecto del pretorio Antemio, su hermana Pulqueria y el eunuco Crisalpio.

Durante su reinado el Imperio guerreó contra los persas y los hunos, se construyeron las Murallas de Constantinopla y tuvieron lugar dos importantes controversias cristológicas con nestorianos y eutiquianos, seguidores de dos doctrinas religiosas distintas dentro del cristianismo.

Entregado a las artes y las letras, en el año 429 promulgó una importante recopilación legislativa, el llamado “Código Teodosiano”.

LA CUEVA DE LOS DURMIENTES

No está totalmente claro dónde y cuándo exactamente tuvieron lugar los acontecimientos, como ocurre siempre cuando hablamos sobre leyendas tan antiguas. Si bien, hay hechos y lugares que validan entre otras cosas que, la cueva de la leyenda se encuentra cerca de Éfeso (Turquía). Si bien! No demos totalmente por inválidos los otros emplazamientos sugeridos para estas "cuevas". Se señala, inclusive, algún lugar en Andalucía.

Situación de Éfeso en el mapa de Turquía.

Fue precisamente en esta ciudad de Éfeso donde acudió el emperador “Decio” (249-251 d.C.) para comprobar si los cristianos cumplían una de sus leyes: el sacrificio al emperador y a los dioses.

En este emplazamiento, en las laderas del Monte Pión (Monte Celio) cerca de Éfeso (próximo a la actual  Selçuk, en Turquía), está la gruta conocida como de los "Siete Durmientes". En ella se encontraron las ruinas de la iglesia y el cementerio durante las excavaciones de Éfeso realizadas entre 1926 y 1928; que se ha demostrado, pertenecen a la basílica construida en el siglo V d.C. (período de Teodosio II).

La excavación sacó a la luz varios cientos de tumbas datadas en los siglos V y VI; y se encontraron inscripciones dedicadas a los "Siete Durmientes" en las paredes y en las tumbas. Esta gruta todavía se muestra a los turistas.

Tras todo lo dicho hasta aquí, conozcamos la leyenda en sí, es una versión que hemos novelado un “poquito”, pero muy poquito... con los datos recogidos. Pero primero, hagamos de turistas, y veamos unas fotos de la cueva para entrar en ambiente:

Hace ya muchos, muchos años... En un lugar a orillas del mar “Egeo”, y cercano al monte “Pion” y la desembocadura del río “Caístro”; 7 nobles hombres recibieron la visita del Emperador...


Según la leyenda, allá por el año 250 dC, el emperador Decio, que gobernaba la extensa Roma, y que estaba en contra del cristianismo y su expansión imparable por el Imperio en esa época. Promulgó un edicto que, ordenaba a todos los habitantes del vasto imperio, a realizar sacrificios en honor al emperador y a los dioses romanos, como una muestra de lealtad al Estado.

Aquellos que se negaran a cumplir con esta orden, se enfrentarían con graves consecuencias. Desencadenando una intensa persecución hacia los cristianos que se negaban a practicarlos.

Para comprobar en persona el cumplimiento de su orden, viajó por el Imperio, legándole el turno a esta región, conocida como Asia. Y estando en la ciudad de Éfeso, ordenó al pueblo adorar a dioses paganos y hacer sacrificios nuevamente.

Nadie se opuso, salvo siete hombres que dicen que «creen en un solo Dios y no aceptan adorar ídolos».

Decio, en consideración a su estatus social, les da un tiempo para que recapaciten antes de aplicar el castigo a su insubordinación.

Contrariamente a ello, no sólo no rectifican su aptitud, sino que se mantienen en ella. Lo inmediato que hacen es desprenderse de todas sus posesiones y riqueza, donándoselas a los más pobres y desfavorecidos, salvo algunas monedas que se guardaron.

Un antiguo grabado referido a otra epopeya, la india "Mahabharata", donde se narra la historia de los "Pandavas", quienes estaban firmes en su resolución de renunciar a su reino, y comienzan el ascenso de una montaña como parte de su viaje final... por lo que se ve, una propuesta utilizada en muchas religiones.

Y luego retirándose a una cueva de las montañas cercanas, donde deciden esperar la llegada de las tropas al mando del emperador orando y preparándose para la muerte.

Al regresar Decio a Éfeso, ordena que sean localizados y prendidos, ya decidido a ajusticiarlos públicamente y usarlos como ejemplo de lo que les espera a los que no obedezcan su edicto.

Y tras una intensa búsqueda los localizan dentro de una cueva del monte próximo; pero... ¡dormidos profundamente!

Ante lo cual, Decio decide que mueran de hambre dentro de su escondite, y ordena a los soldados que tapien con piedras la entrada y sellaran la cueva. Quedando aprisionados en ella los siete creyentes, conocidos como: Maximiliano, Jamblico, Martín, Juan, Dionisio, Exakostodianos, y Antonino.

La leyenda descrita en un libro islámico, extraído del "Corán".

Más el destino quiso que otro cristiano que observó lo acontecido, ya marchado el emperador, escribiera en una placa metálica que colocó en el exterior, los nombres de los mártires y su historia.

Pasados los años, y ya cuando el Imperio Romano había aceptado como religión oficial el cristianismo.

Siendo Teodosio II (401- 450) el emperador reinante; sucedió que un rico hacendado llamado Adolio, abrió la cueva de los “Siete Durmientes”, para usarla como establo para ganado.

Suceso que provocó que los siete cristianos despertaran sin más. Pero para nada fueron conscientes en este despertar, de que hubieran pasado tantísimos años, creyeron que sólo habían dormido una noche. Y hambrientos deciden que uno de ellos, Dionisio, vaya a la ciudad a comprar alimentos, para poder comer antes de entregarse a los soldados, ante su previsible llegada. Pues para ellos nada había cambiado.

Dionisio llega a Éfeso y siguen los lógicos malentendidos. El hombre se maravilla de ver cruces sobre las iglesias, y por otra parte, los comerciantes que le venden los alimentos, no pueden entender dónde consiguió él dinero acuñado en la época de “Decio”.

Y tras conversar con Dionisio todo se aclara, entre otras cosas que, la última cosa que él conoció fue el reinado de Decio.

Ante todo esto, el obispo y el prefecto que han escuchado la historia, suben a la cueva con él, donde encuentran a los otros seis y la inscripción.

Decidiendo las autoridades notificarle al emperador “Teodosio” lo acontecido, a lo que sin dudarlo se traslada inmediatamente a Éfeso”. Ya allí, los “durmientes” le cuentan su historia al mínimo detalle. Todos ellos se alegran de esta prueba de la resurrección del cuerpo.

Los “durmientes”, tras esta larga y placentera conversación, mueren entonces orando a Dios.

El emperador desea construirles tumbas de oro; más ellos se le aparecen en un sueño y piden ser sepultados en la tierra y dentro de su cueva.

A lo que, el Emperador cumple con sus deseos, además de adornar la cueva con piedras preciosas y ordena construir sobre ella una gran iglesia que sirva de oración. Y a partir de entonces, cada año

se celebra la fiesta de los "Siete Durmientes" en dicho lugar. ■

Edición de sobre 1290 del libro "Legenda Dorada o Aurea", en la actualidad propiedad de la Biblioteca Medicea Laurenziana, Florencia (Italia).

Orígenes y propagación de la Leyenda


La versión más antigua conocida de esta historia se encuentra en los escritos del obispo siríaco Jacobo de Serugh, poeta y teólogo de Edesa (c. 450-521), quien se basa en una fuente griega anterior, ahora perdida. Quien escribió una homilía en verso sobre el tema de los "Siete Durmientes", que fue publicada en los "Acta Sanctorum".

Hubo que esperar a que Gregorio de Tours, en su colección de milagros de finales del siglo VI, "Gloria de los Mártires" (De gloria martyrum); publicara la historia, para que se popularizara rápidamente, alcanzando una amplia difusión en toda la cristiandad, en especial en Occidente. Gregorio afirmó haber obtenido la historia de "cierto intérprete sirio", en realidad debió de ser un intérprete de siríaco o griego del Levante.

Durante el período de las Cruzadas, los huesos de los sepulcros cerca de Éfeso (que hemos visto antes), identificados como reliquias de los "Siete Durmientes", fueron transportados a Marsella, Francia, en un gran ataúd de piedra, que permaneció como trofeo de la Abadía de San Víctor, Marsella.

Esta Leyenda de "Los Siete Durmientes", fueron incluidos en la compilación de la "Leyenda Dorada" de Jacobo de Vorágine (1259-1266); el libro más popular de la Baja Edad Media, que fijaba una fecha precisa para su resurrección, el año 478 d. C., durante el reinado de Teodosio II.

Se encuentran relatos de la leyenda cristiana en al menos nueve lenguas medievales y se conservan en más de 200 manuscritos, que datan principalmente de entre los siglos IX y XIII. Estos incluyen manuscritos latinos, griegos, árabes, siríacos, etíopes, coptos, y otros...

Jesús realizando el Milagro de Resucitar a Lázaro.

La Resurrección después de la Muerte...


La posibilidad de revivir o resucitar en el cuerpo de uno mismo, después de aparentemente haber estado muerto o “dormido” durante un tiempo. Es una creencia arraigada en prácticamente todas las religiones, si bien la mayoría reservan este milagro o “premio” de otra vida; para después del fallecimiento de uno mismo y, centrado más en el alma que en el cuerpo, que se suele éste considerar efímero.

Son muchos los casos de resurrecciones, sólo en el Nuevo Testamento hay 20.

De hecho en leyendas anteriores a las religiones celestiales, como en la sagrada epopeya india "Mahabharata” (un extenso texto épico-mitológico de la India, atribuido al legendario Viasa, escrito por éste en el Siglo III a.C.), siete personas, seguidas por un perro, abandonan la vida mundana y se recluyen en una cueva y duermen en la muerte.

Curiosamente al contrario, la historia de los “Siete Durmientes” que si trata sobre ello, la resurrección. No se menciona en la “Torá”, ni en la “Biblia”, pero sí en el “Corán”; la historia de Ashab al-Kahf (Compañeros de las cavernas) se menciona en la “Sura al-Kahf” del Sagrado Corán. 9-26 del periodo.

En los versos se explica que los jóvenes que creían en la existencia y la unicidad de Allah se retiraron a una cueva ante las amenazas de los paganos, durmieron allí durante 300 o 309 años y luego despertaron con la sabiduría de Alá.

"La creación de Adán", fresco de Miguel Ángel (1511/1512).

La “Torá”, la “Biblia” y el “Corán” los 3 Libros Sagrados del “Judaismo”, “Catolicismo” y el “Islam”, y fuente de la gran mayoría de relatos sagrados, leyendas y “Dogmas de fe” que se han escrito en la historia.

Llegados a este punto, recordemos el significado y la importancia de cada uno de estos ancestros libros de los seres humanos: “Torá”, “Biblia” y “Corán” en sus respectivas religiones, libros que han construido las bases de las mismas”:

MOISES recogiendo las TABLAS con los Mandamientos Divinos.

"TORÁ"

(Religión Judia):


Es la compilación de los primeros cinco libros de la Biblia hebrea, específicamente los libros del Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio. Así mismo, es el texto que contiene la ley y el patrimonio identitario del pueblo judío.

Según esta tradición, todas las enseñanzas encontradas en la “Torá” (escrita y oral) fueron dadas por Dios a través del profeta Moisés, algunas en el Monte Sinaí y otras en el Tabernáculo (santuario móvil, y todas fueron escritas por Moisés, lo que dio como resultado la “Torá” que existe hoy.

Una página de la "Biblia de Gutenberg", también conocida como la Biblia [Latina] de 42 líneas (B42) o Biblia de Mazarino, que es una edición de la "Vulgata", impresa por Johannes Gutenberg en Maguncia, Alemania, en el siglo xv.

LA BIBLIA

(Religión Cristiana):


Es un conjunto de libros canónicos que en el cristianismo, y en otras religiones, se consideran producto de la inspiración divina y un reflejo o registro de la relación entre Dios y la humanidad. Aglutinándose sus escritos en dos partes o tiempos:

Antiguo Testamento, que es la serie de textos sagrados israelitas anteriores a Cristo, y que es aceptada por todos los cristianos como primera parte de las biblias cristianas. En términos generales, no existe un consenso general entre los diferentes grupos de cristianos sobre si el canon (lista de libros) del Antiguo Testamento debe corresponder al de la Biblia griega, con deuterocanónicos (textos y pasajes considerados como canónicos, que no están incluidos en la Biblia hebrea; y son considerados por judíos y protestantes como apócrifos), que es lo que plantean las iglesias cristianas ortodoxas y católica a través de su historia, o al del Tanaj hebreo, que es lo que plantean los judíos actuales, algunos protestantes, y otros grupos cristianos emanados de estos.

En total se numeran en el Antiguo Testamento 39 libros en la versión protestante, 46 libros en la versión de la Iglesia católica, y 51 libros en la de la Iglesia ortodoxa. Sin embargo, el orden, nombres y particiones de los libros del Antiguo Testamento de las biblias cristianas, a través de la historia, siguen la usanza griega y no la hebrea.

En la “Biblia” cristiana, a estos se ha sumado una tercera serie de escritos griegos cristianos agrupados bajo el nombre de Nuevo Testamento.

Que es la segunda parte de la Biblia y donde narra la vida, ministerio, crucifixión y resurrección de Jesucristo, así como los eventos del cristianismo del siglo primero. Fue compuesto entre los años 50 y 100 d. C.

Está formado por un conjunto canónico de libros y cartas escritas después de la crucifixión de Jesús, que la tradición apostólica hizo discernir a la Iglesia, aparta otros textos considerados apócrifos. Se le designa como Nuevo Testamento desde Tertuliano en la Iglesia cristiana. Al contrario con el “Tanaj” hebreo, llamado por los cristianos Antiguo Testamento, los judíos (a excepción de los llamados judíos mesiánicos), no tienen el Nuevo Testamento en común con los cristianos.

Las versiones más antiguas de los textos del Nuevo Testamento, que se conservan, están escritas en griego.

Distintos grupos cristianos han debatido largamente sobre la inclusión o exclusión de algunos de los libros de ambos testamentos, surgiendo los conceptos de apócrifos y deuterocanónicos para hacer referencia a algunos de estos textos.

Una página de una edición del "Corán" Andalusí de 1150.

CORÁN

(Religión Musulmana):


El Corán (del árabe “la recitación”), es el libro sagrado del islam, en el que representa la palabra de Dios (en árabe Allāh) revelada a Mahoma, quien se considera que recibió estas revelaciones por medio del arcángel Gabriel.

Durante la vida del profeta Mahoma, quien parece ser que no sabía leer, las revelaciones fueron transmitidas oralmente o escritas en hojas de palmeras, trozos de cuero o huesos, etc. A la muerte del profeta, en el año 632, sus seguidores comenzaron a reunir estas revelaciones, que durante el Califato de Uthmán ibn Affán (yerno y compañero del profeta Mahoma) tomaron la forma que hoy conocemos, 114 capítulos (azoras), cada uno dividido en aleyas.

El Corán menciona muchos personajes que aparecen en los libros sagrados del judaísmo y el cristianismo (“Tanaj” y “Biblia”) y en la literatura devota (por ejemplo, los libros apócrifos), con muchas diferencias en detalle.

Personajes del mundo hebreo y cristiano muy conocidos como Adán, Noé, Abraham, Moisés, María de Nazaret, Jesús de Nazaret y Juan el Bautista aparecen mencionados como profetas islámicos. ■


Un artículo del escritor Antonio G. Noguera

para Queseenteren